La palabra “estadística” fue introducida en el vocabulario científico por
el economista alemán Gottfried Achenwall (1719-1772), con el objetivo de
denominar a la documentación de tipo cuantitativa, relativa a todo lo que podía
caracterizar la potencia de un Estado (comercial, económico, militar,
financiero, etc.). Deriva de la palabra latina status, que en el latín medieval
tenía el sentido de estado político. Como un antecedente curioso fue impresa,
quizás por primera vez, en la obra Hamlet de Shakespeare y luego en tratados de
política económica con el significado de exposición sistemática y ordenada de
los bienes y características más notables de un Estado.
En la Alemania del siglo XVII se creó la primera cátedra y curso de
Estadística; pero antes, los juegos de azar habían impulsado el inicio
del cálculo de probabilidades. Los iniciadores de la época fueron entre otros
los matemáticos Galileo (1564-1642),
Pierre de Fermat (1601- 1665) y Pascal
(1623-1662).
Dejando atrás los primeros registros descriptivos y los pioneros de la
antigüedad, se podría decir que la estadística moderna dio comienzos en el
siglo XVII con Hermann Conring (1606-1681) y el ya mencionado Achenwall de la
escuela alemana, que era de tipo administrativista. Siguió la escuela inglesa de
tipo demográfica y actuarial con John Graunt (1620-1674) y William Petty
(1623-1687); estos últimos llevaron a cabo numerosas estimaciones de la
población de Londres y de Irlanda a partir de los bautismos y defunciones, y
crearon las primeras tablas de nacimientos y de mortalidad. La palabra
Estadística procede del vocablo “Estado”, pues era función principal de
los Gobiernos de los Estados establecer registros de población, nacimientos,
defunciones, impuestos, cosechas... La necesidad de poseer datos cifrados sobre
la población y sus condiciones materiales de existencia han debido hacerse
sentir desde que se establecieron sociedades humanas organizadas.
Es difícil conocer los orígenes de la Estadística. Desde los comienzos de
la civilización han existido formas sencillas de estadística, pues ya se
utilizaban representaciones gráficas y otros símbolos en pieles, rocas, palos
de madera y paredes de cuevas para contar el número de personas, animales o
ciertas cosas.
La historia de la estadística estudia y analiza la evolución de la misma desde su nacimiento, el
cual es anterior al 3.000 antes de Cristo (a.C).
Aunque podríamos datar el origen
de la estadística incluso antes de dicha fecha, la prudencia nos hace a
decantarnos por aquel comienzo. En la antigüedad, la estadística nace de forma
primitiva con el objetivo de contabilizar determinados detalles que servían
para mejorar determinadas áreas de la vida cotidiana. La estadística nace con
el ánimo de recoger datos, y habitualmente datos sobre el Estado. De ahí su
origen etimológico ‘Statisticus’, que significa relativo al Estado, y que más
tarde evolucionó a estadística.
Así, por ejemplo, es habitual ver
en algunas pinturas sobre rocas signos y señales que servían para registrar la
cantidad de ganado o de alimento. Con el tiempo la evolución de la estadística
como ciencia contribuyó a hitos como la construcción de las pirámides de
Egipto, elaboración de censos de población o el registro de variables
económicas como el producto interior bruto (PIB).
La cantidad de signos con fines
estadísticos sobre rocas, en el interior de las cuevas o esculpidas sobre tablas
de arcilla es innumerable. Podríamos incluso decir que la estadística, nace
junto con las civilizaciones. A través de las pinturas rupestres, primeros
pasos de la escritura mediante iconos o dibujos, los seres humanos intentábamos
satisfacer la necesidad de recoger datos, información o describir sucesos.
En cualquier caso, de lo que sí
hay certeza es que tres milenios después del nacimiento de la primera
civilización, hacia el 3.500 a.C. se han encontrado las primeras tablillas con
signos que se pìensa pueden tener fines estadísticos.
Etapas
de la historia de la estadística
La historia de la estadística se
puede resumir en cuatro etapas:
Primeras civilizaciones
Desde Sumeria, Egipto, la antigua
China, Babilonia o Asiria, se comenzaron a desarrollar las primeras tablas
estadísticas. Existen dos ejemplos muy ilustrativos de la época.
Por un lado en China, el famoso
filósofo Confucio declaró en sus escritos que el Rey Yao encargó recoger datos
sobre industria, comercio y agricultura. En Egipto, el que se cree que es el
historiador antiguo más erudito, el griego Heródoto, cita en sus escritos la
importancia de la recogida de datos a la hora de construir las enigmáticas
pirámides de Egipto. Así mismo, Heródoto refleja lo conveniente que es para un
Estado como el suyo (Antigua Grecia) recoger información y cuantificarla.
Por nombrar otro ejemplo más,
podemos citar la gran biblioteca creada por Sargón II, rey de Asiria. Su
construcción fue posible por el gran volumen de impuestos que cobraba a los pueblos
sometidos. La biblioteca, construida en Nínive hacia el 700 a.C. es,
probablemente, la más grande y con mayor valor histórico del mundo antiguo.
Allí se almacenan, junto con otras muchas tablillas, algunas de los registros
estadísticos más importantes de la época.
Imperio Romano
Con el nacimiento de Roma, hacia
el 476 a.C., la estadística se tornó aún más relevante. Gracias a la
implantación de los métodos descriptivos, sabemos hoy muchos datos sobre la
demografía del Imperio Romano. Datos como mortalidad infantil, defunciones,
nacimientos y habitantes por kilómetro cuadrado.
Aunque no fueron los primeros en
elaborar censos de población, sí que fueron los primeros en utilizar la
información para tomar mejores decisiones. Ya en Roma, existían personas
capaces de cuadrar balances, conceder préstamos y registrar el tipo de interés
acordado. Adicionalmente, se registraban los tributos pagados y el Estado
elaboraba sus propias cuentas.
Edad Media
Durante la Edad Media, la
evolución de la ciencia estadística se estanca. De algún modo, o eso parecen
decirnos los escritos, la historia de la estadística se toma una pausa. Esto
podría deberse a las dificultades que las civilizaciones soportaron en las diferentes
partes del mundo, guerras, cultivo insuficiente, cambios climáticos e
importantes transformaciones culturales. La evolución se paralizó en muchos de
los planos del desarrollo humano y no sería hasta el Renacimiento (Siglos XV y
XVI) cuando la estadística volvería a cobrar vida.
Edad Moderna
Con el comienzo de la Edad
Moderna, hacia el siglo XV, la Iglesia tras darse cuenta de la importancia de
registrar las defunciones, bautizos o nacimientos dedica recursos a crear
dichos registros. Concretamente, sería John Graunt (1620-1674) quien, junto con
su ayudante William Petty (1623-1687), elaboraría el primer censo estadístico
moderno y la primera tabla de probabilidades por edades. Es decir, calculó la
probabilidad de morir en función de la edad de los habitantes.
Gracias a esa labor, un famoso
profesor alemán llamado Caspar Neumann (1648-1715) realizó el primer estudio
estadístico no político de la historia. Pretendió, y de hecho lo consiguió,
destruir el mito de que los años terminados en el número siete moría más gente.
Aunque anterior a él hay escritos
sobre probabilidad, fue Godofredo Achenwall (1719-1772) el primero en acuñar la
palabra ‘estadística’.
Hasta la llegada del siglo XX
nacieron grandes personalidades como Pascal, Bernoulli, Laplace, Gauss,
Poisson, Bayes o Markov que fueron, poco a poco, contribuyendo a la unión de
los conceptos de estadística y de probabilidad. La estadística, fue adquiriendo
herramientas matemáticas derivadas de la teoría de la probabilidad. Poco a poco
la una fue creciendo con la otra, pero no terminarían de unirse hasta el siglo
XX.
Edad contemporánea
Aunque, en esencia, la
estadística y la probabilidad son materias diferentes, están muy relacionadas.
Desde el siglo XX ambas andan caminando estrechamente de la mano.
Este camino paralelo que han ido
tomando no hubiera sido posible sin los avances Kolmogorov y Borel. Ambos
dotaron de sentido matemático real al asunto. Ya que hasta entonces, la
probabilidad era vista desde el mundo académico como algo poco serio y sin
suficiente sustento matemático. No podemos olvidar, sin embargo, las enormes contribuciones
que hicieron Fisher y Pearson a la estadística como disciplina científica.
Desde mediados del siglo XX, la
estadística y la probabilidad no han parado de avanzar. Junto con la
computación y los programas informáticos, ha sido posible almacenar grandes
cantidades datos, y realizar cálculos inimaginables hasta la fecha.
Personajes más representativos.
PIERRE DE FERMAT (1601-1665)
Iniciador de la teoría de probabilidad.
BLAISE PASCAL (1623.1662) Estudio
del análisis combinatorio.
JAKOB BERNOULLI (1654-1705)
Primera ley de los grandes números.
ABRAHAM MORVRE (1667.1754)
Formuló una aproximación para muestras grandes.
THOMAS BAYES(1702-1761) Dóctrina
del azar.
GEORGE LOUIS LECLERC (1707-1788)
Teoría de los números.
KARL FRIEDRICH GAUSS(1773-1855) Mínimos
cuadrados.
ADOLPHE QUETELET (1781-1840)
Padre de la estadística moderna.
PAFNUTI CHEBYSHOV (1821-1894)
Análisis elemental de la teoría probabilística.
FRANCIS GALTON (1822- 1911)
Regresión lineal simple y correlación.
CHARLES DODGSON (1832- 1898) Teoría
de juegos.
ERNST LOUIS ÉTIENNE
LASPEYES(1834- 1913) Índice de precios.
KARL PEARSON (1858. 1936)
Distribución Gama Estadístico Chi-cuadrado.
HERMANN PAASCHE (1851-1925)
Índice de Paashe.
WILLIAM SEALY GOSSET (1876- 1937)
Prueba t de Student.
GEORGE SNEDECOR (1881- 1974)
Contribución al Análisis de la varianza.
RONALD FISHER (1890- 1962) Diseño
experimental en bloques.
GERTRUDE COX (1900- 1978) Diseños
experimentales.
ANDRÉI KOLMOGÓROV (1903-1987) Teoría
axiomática de la probabilidad.
JOHN W. TUKEY (1915- 2000) Análisis exploratorio de datos.
https://economipedia.com/historia/historia-de-la-estadistica.html
https://www.estadisticaciudad.gob.ar/eyc/wp-content/uploads/2018/06/la_etica_en_la_estadistica.pdf
https://www.estadisticaparatodos.es/historia/histo_esta.html
https://www.youtube.com/watch?v=2DzLkAE3GCw